Transportistas «pirata» en Ikea: a la caza del comprador
La crisis obliga a los trabajadores de empresas en horas bajas a buscar trabajo hasta debajo de las piedras. La multinacional sueca ha visto incrementada la presencia de camiones y furgonetas para hacer la competencia a la tienda con precios que parecen de broma

La «República Independiente de Tu Casa» puede empezar en la puerta de Ikea . Tanto es así que, ahora, podemos elegir si contratar el servicio de transporte y montaje de la tienda, o acudir a las decenas de porteadores ilegales que se agolpan a la entrada del establecimiento. Debido a la crisis económica, muchos son los transportistas «pirata» que hacen cola a las puertas de la tienda para «cazar» al cliente que no quiere pagar el precio que estipula la multinacional.
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Carteles de 5, 10 o 30 euros adornan las ventanas de las furgonetas y camiones que aguardan en el aparcamiento, al que ellos denominan como un lugar «público», para tener algo con lo que pagar sus deudas. «Mi empresa está en quiebra, yo trabajo para ellos pero tengo que estar aquí a ver si sale algo», asegura uno de los porteadores a ABC . Por un transporte que la tienda cobra 120 euros, ellos lo hacen, en ocasiones, hasta por 5. «Yo por 30 euros transporto todo lo que quepa en mi camión , a dónde tú me digas», continúa.
«Nosotros somos legales»
Durante el tiempo de espera en la tienda de Ikea en Alcorcón , ABC ha podido comprobar que ningún cliente se ha acercado a los camiones «pirata» ni los porteadores han cruzado «el umbral de la legalidad», como ellos mismos aseguran, para captar clientes. «Nosotros somos legales, esos de allí (señalando a los más alejados) son los ilegales que salen corriendo cuando aparece la Policía».
Aseguran ser trabajadores legales de empresas en quiebra
ABC ha podido comprobar cómo la Policía hace caso omiso a la presencia de estos trabajadores a las puertas del almacén de decoración. Dicen tener los papeles en regla, los que son autónomos, pero saben, por experiencia, que si cruzan la línea que separa el párking público del de la propia tienda pueden meterse en problemas. «Alguna vez he bajado a ayudar a algún cliente y me han llamado la atención, pero nada más», relata otro trabajador.
Los clientes , por su parte, prefieren «contratar los servicios de la propia tienda porque estos hombres de aquí no dan seguridad». «Es cierto que sale mucho más barato», asegura una de ellas, «pero puede salir más caro el remedio que la enfermedad. Prefiero pagar un poco más y estar segura de que mi mercancía va a llegar a casa», confirma.
No obstante, los hay que confían en estos métodos que se están asentando en las grandes superficies porque «al fin y al cabo, son trabajadores como todos los demás y necesitan el dinero para poder comer», relata otra compradora que sí ha adquirido sus servicios.
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